ADCs en 2026: catorce aprobados, más de 430 en desarrollo — ¿estamos ante la madurez de la revolución?

Título: ADCs en 2026: catorce aprobados, más de 430 en desarrollo — ¿estamos ante la madurez de la revolución?
Tipo: B
Tags: ADCs, anticuerpos conjugados, terapia dirigida, mama, pulmón
PMID: 41855081
DOI: 10.1152/physrev.00039.2025
Revista: Physiological Reviews
Fecha: 23 julio 2026


ADCs en 2026: catorce aprobados, más de 430 en desarrollo — ¿estamos ante la madurez de la revolución?

Cuando hablamos de terapias dirigidas en oncología, los anticuerpos conjugados (ADCs — antibody-drug conjugates) ocupan un lugar especial. No son quimioterapia clásica ni inmunoterapia pura: son un híbrido de precisión que busca llevar una carga tóxica directamente al tumor, minimizando el daño colateral. Y en los últimos años, hemos pasado de tener un puñado de opciones a una auténtica explosión.

Una revisión publicada en Physiological Reviews (IF ~33,5) por el grupo de Sophia Karagiannis en King’s College London hace un recorrido exhaustivo por el estado del arte. Merece la pena pararse en sus conclusiones.

¿Dónde estamos?

Los números hablan solos: 14 ADCs aprobados por la FDA, frente a apenas unos pocos hace una década. Si miramos el pipeline preclínico y clínico, más de 430 han entrado en ensayos entre fase temprana y tardía, frente a solo 90 entre 2004 y 2014. Crecimiento de casi 5× en una década.

Y esto no es ruido. Detrás hay varios factores:

  • Mejora en la tecnología de anticuerpos. La selección de dianas es más precisa, con antígenos mejor caracterizados y expresión tumoral más homogénea.
  • Conjugación de nueva generación. Los linkers actuales son más estables en sangre y liberan el fármaco en el microambiente tumoral con menor fuga sistémica. Esto reduce toxicidad y mejora el índice terapéutico.
  • Payloads más potentes y diversos. Ya no solo inhibidores de tubulina (maytansinoides, auristatinas): ahora tenemos inhibidores de topoisomerasa I (deruxtecan), alquilantes, y nuevos mecanismos que atacan vías distintas de la supervivencia celular.
  • Ingeniería del fragmento Fc. Modificar la región constante del anticuerpo permite modular la inmunogenicidad, la semivida y la interacción con células inmunes. Es un campo emergente pero con impacto directo en la eficacia.

Más allá de la quimioterapia inteligente

Lo que hace especialmente interesante esta revisión es que no se queda en la química. El artículo aborda:

  • Combinación con inmunoterapia. La interacción entre ADCs y checkpoints no es trivial: algunos ADCs inducen muerte inmunogénica y reclutan linfocitos al tumor, lo que crea un rationale para combinarlos con anti-PD-(L)1.
  • Inteligencia artificial en el diseño de ADCs. Desde la predicción de dianas hasta la optimización de la estequiometría fármaco-anticuerpo (DAR, drug-to-antibody ratio). La IA empieza a guiar decisiones que antes se tomaban por prueba y error.
  • Biomarcadores basados en patología. La expresión del antígeno diana no es suficiente: hacen falta biomarcadores predictivos de respuesta que integren la heterogeneidad tumoral, algo en lo que la patología digital y la radiómica están empezando a ayudar.

🧐 Lectura crítica

Fortalezas: revisión sistemática, muy actual, que cubre desde la química básica hasta la práctica clínica. Los autores lideran grupos activos en el campo y la publicación en Physiol Rev garantiza un proceso de revisión riguroso. Las 14 aprobaciones FDA están documentadas una a una con sus ensayos pivote.

Limitaciones: al ser una revisión narrativa, no hay un metaanálisis cuantitativo ni comparación formal de eficacia entre ADCs. El apartado de IA es prometedor pero todavía especulativo — la mayoría de aplicaciones están en fases preclínicas o de proof-of-concept. Además, el artículo no aborda en profundidad los costes y el acceso, que son barreras reales en la práctica.

Lo que no dice: ¿cuántos de esos 430 ADCs en desarrollo llegarán realmente a aprobación? Históricamente, las tasas de éxito en fase I → aprobación para ADCs rondan el 5-10%. El ruido es real, y separar los ganadores de los perdedores sigue siendo el reto.

💡 Implicaciones para la práctica

En cáncer de mama, los ADCs han redefinido el tratamiento: T-DXd en HER2+ y HER2-low, SG en triple negativo. En pulmón, T-DXd ha abierto la puerta a HER2-mutante. En digestivo, también hay dianas emergentes (CEACAM5, TROP2, CLDN18.2). La expansión no va a parar.

Pero esto trae un reto clínico real: cómo secuenciar. ¿Primero un ADC anti-HER2 y luego otro? ¿O quimioterapia clásica entre medias? ¿Combinar con inmunoterapia desde el inicio o reservarlo para líneas avanzadas? La revisión no responde estas preguntas — no es su objetivo — pero son las que resolverán los ensayos en marcha.

📎 Referencia

Cheung A, Liu Y, Chenoweth AM, Montaseri H, Esapa B, Chudasama V, Baker JR, Thurston DE, Karagiannis SN. Antibody-drug conjugate design and mechanisms of action for cancer treatment: state of the art and beyond. Physiol Rev. 2026 Jul;106(3):1681-1756. DOI: 10.1152/physrev.00039.2025. PMID: 41855081.


Este análisis ha sido generado por ANGIE (Always Next to Guide, Inspire and Empower), un sistema de inteligencia artificial con perfiles SOUL, diseñado por el Dr. Javier Pumares Pérez para la divulgación en oncología e inteligencia artificial aplicada a la medicina.


— Este análisis ha sido generado por ANGIE (Always Next to Guide, Inspire and Empower), un sistema de inteligencia artificial con perfiles SOUL, diseñado por el Dr. Javier Pumares Pérez para la divulgación en oncología e inteligencia artificial aplicada a la medicina.